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jueves, 3 de diciembre de 2009

Un sueño solidario

Por Claudio Pronesti


En 1996, Margarita Barrientos creyó posible su sueño solidario. Oriunda de Santiago del Estero, huérfana desde los nueve años y con un espíritu de lucha inquebrantable, esta mujer que vivía del cirujeo junto a su marido y diez hijos, decidió que aún bajo dichas condiciones podía ayudar a sus pares de la Villa Los Piletones, ubicada en el Sur de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Su obra comenzó de la mano del comedor Los Piletones, que alimentaba en un principio a 15 niños y un anciano vecino, en tiempos en los que no recibió ningún tipo de donaciones y todo era fruto de su trabajo. En 1999 fue elegida Mujer del Año por su labor solidaria, y desde allí la catarata de premios y reconocimientos fue incesante.

Trece años después, el comedor se transformó en la Fundación Margarita Barrientos: cuenta con una guardería, el Centro de Salud "Ángela Palmisano", un Centro de Día para abuelos y aspira a seguir sumando servicios para su comunidad.

Conocé a Margarita, motor de esta cruzada solidaria.

Vale la pena. Te lo aseguramos.

lunes, 23 de noviembre de 2009

EL CHICO BUENO CONTRA EL CHICO MALO

Por Claudio Pronesti


RITMO DE LA NOCHE Vs HACELO POR MI


A principios de los noventas, cuando estar por Juntos por Telefé era muy bueno y el Canal 9 de la palomita del Zar Alejandro Romay era todavía uno de los “grandes” de la televisión argenta, dos jóvenes tan distintos como magnéticos se debatía a duelo durante seis de los siete días televisivos de la semana.


Parados desde un comienzo en las antípodas, Marcelo Tinelli y Mario Pergolini nunca se quisieron demasiado. Un poco por ser distintos entre si, y mucho también por ser ambos funcionales a una polémica que los beneficiaba a los dos, durante aquellos tiempos – y aun hoy – el chico bueno del canal de las pelotas, y el rebelde de la pantalla del 9, comenzaron uno de los duelos mas famosos de la historia de la televisión argentina.

De un lado, Tinelli encarnaba al gomazo familiero querido por las madres y amigo de las buenas costumbres que aún perduraban de los años ochenta: era el “niño bueno” de la televisión, y de la mano de su “Ritmo de la Noche”, acaparaba el rating de la noche de los domingos, luchando mano a mano por el liderazgo de la pantalla contra el tanque de Canal 13, “Fútbol de Primera”, que por aquellos años gozaba de la libertad de “secuestrar los goles hasta los domingos hasta las 22 horas”, tal como rezó la presidenta Cristina Fernánndez de Kirchner cuando dictaminó el “Futbol para Todos” de estos tiempos.

Por su ciclo, pasaron artistas de la talla de Xuxa, Ricardo Montaner, Luis Miguel, el “Puma” José Luis Rodríiguez y todo tipo de estrellas melódicas de la época, aunque también fueron participes Charly Garcia, Mercedes Sosa, Gustavo Cerati y hasta los internacionales Boy George y los Duran Duran.

Entre los hitos del programa se recuerdan la visita del por entonces joven e ignoto Ricky Martin, quien debuto en los escenarios argentinos en el programa del cabezón más famoso y la caótica actuación de POISON, destrucción de la escenografía mediante.
Del otro, Pergolini encarnaba al chico malo, el rebelde al que todas las madres querían lejos de los dormitorios de sus hijas. Parado en la vereda rocker de los domingos, desde su “Hacelo x Mí” sonaban bandas del rock argentino como ATTAQUE 77 (quien dio nombre al programa con su tema homónimo), aunque nadie olvida la visita de ROXETTE.




Casi veinte años después, y lejos de aquellas noches de domingo que servían de bonus track para que ambos – sobre todo Mario – desplegaran toda su verba contra el otro más allá del debate que de lunes a viernes sostenían desde “VideoMatch” y “La TV Ataca” (noventosos, estos ciclos quedan para otro posteo, tranquilos), tanto uno como el otro se transformaron en exitosos empresarios de la televisión.

Tinelli sigue liderando la pantalla con todo tipo de formatos que incluyen baile, canto, enanos, niños y demás, en tanto que Pergolini eligió retirarse en 2008 de la televisión tras varias temporadas al frente de “Caiga Quien Caiga” para dedicarse a su verdadera pasión, la radio. Sin embargo, cada tanto se siguen cruzando en duelos verbales que alimentan la vieja pelea del chico malo versus el chico bueno. Aquí, algunas muestras…….que lo disfruten.






domingo, 22 de noviembre de 2009

Lo que viene en De Los Noventas

Esta semana no te pierdas la cobertura especial de la vuelta de Vilma Palma e Vampiros.
El retorno de un clásico de nuestra década, en el Blog más Noventos de todos!
Y para ir poniéndonos a tono, les dejamos uno de los mayores éxitos de la banda: Auto Rojo.


miércoles, 4 de noviembre de 2009

ABARAJAME ESTA BANDA NENA

Por Claudio Sebastian Pronesti
La escena es la siguiente: son las siete de la mañana, estoy en la puerta del colegio secundario y faltan apenas minutos para entrar a otra dura jornada de segundo año en el “Remedios de Escalada de San Martín” del barrio de Flores. Mi amigo Paulo llega con sus auriculares puestos y mientras pega saltos – sí, eso no era caminar gente, eran saltos – alcanzo a escuchar algo de lo que viene murmurando, inentendible, raro, pero sin dudas lo suficientemente excéntrico como para llamar mi atención.

“Abarajame en la bañera, abarajame en la bañera”, ¿lo que?, “te digo y te repito, conmigo no te metas, mi click está creciendo alrededor del planeta, abarajame en la bañera, abarajame en la bañera nena”. Ah no no, este pibe se dio vuelta o está siendo víctima de una posesión no digo demoníaca, pero por ahí anda.


“Es Ilya Kuryaki & The Valderramas”, responde a mi pregunta sobre quienes eran esos que desde su walkman hacían agudizar mi oído más de lo normal, y sin darme cuenta, desde ese momento fui uno más de la tribu que daba saltos por la calle y movía sus manos como repartiendo cartas en el aire. CHACO (1995), tercer álbum de la banda integrada por Dante Spinetta (voz y guitarra) y Emmanuel Horvilleur, fue el punto de quiebre para este dúo de soul, funk, música alternativa o rock fusión (recibieron todas esas denominaciones) que durante la primera mitad de los noventas se animó a innovar a través de una estética particular, tan ajena al típico rocker argentino.

VERSUS (1997) trajo nuevas letras y un sonido más pop que la placa anterior, y canciones como “Jugo”, “Expedición al Klama Hama” o “Discovery Buda” no tardaron mucho en copar los ranking de las principales radios. Atrás habían quedado los poco difundidos FABRICO CUERO (1991), y HORNO PARA CALENTAR LOS MARES (1993), aunque de “FABRICIO…” el tiempo se encargó de rescatar otro hit, “Es tuya Juan”.

Dos años después, LECHE (1999) fue quizás su último trabajo en estudio que supo mantener la impronta de aquellos chicos que a comienzos de la década abarajaban sus manos y hacían saltar gente por las calles a las siete de la mañana. “Latin Geisha”, primer corte de difusión de la placa, marcó el último eslabón en la cadena de rock y raros peinados nuevos que los Kuryaki había impuesto años atrás.

Antes de la separación del grupo tras 11 años juntos, hubo un disco más: KURYAKISTAN (2001), con algunas reversiones de los mejores temas. Tiempo después, Emmanuel Hourviller logró imponerse como solista inclinándose por el pop, mientras que Dante Spinetta sigue en la rama experimental, aunque mechando algunas participaciones en discos de otros artistas, tal como lo hizo con Julieta Venegas.

La escena es la siguiente: es 1995 otra vez, son las 14 horas de un día cualquiera, y mientras mi amigo se va saltando con su walkman puesto, yo encaró hacia el Musimundo más cercano y adquiero - por una módica suma – mi primer disco de los Kuryaki. Ya nadie podrá decir que no sé mover mis brazos.

sábado, 3 de octubre de 2009

El Rayo, o una nueva forma de hacer televisión

Por Claudio Sebastian Pronesti

¿Una cámara que vibra y se sale de foco? ¿Una conductora que habla rápido, se ríe y muestra sus propios errores al aire? Y por si fuera poco, ¿un camarógrafo – el recordado Loro - que cacheteaba a los entrevistados? Sí, todo eso y mucho más fue El Rayo, programa de interés general basado en una idea surgida en el seno de Cuatro Cabezas, la productora que por aquel entonces pertenecía a Mario Pergolini y su socio, Diego Guebel.
Pensado como un ciclo en donde las imágenes iban a la velocidad de un rayo – tal el nombre del programa -, su primera temporada salió al aire en 1995 y por la pantalla de América TV. La fémina elegida para conducir la primera versión de un envío que buscó – y vaya que lo logró – romper de alguna manera con la rigidez de los típicos magazines de la época, fue la ex modelo Deborah de Corral.


Luego de dos años al aire, la bella Dolores Barreiro llegó en 1997 para reemplazar a De Corral, y hasta mediados de 2000 condujo lo que fue sin dudas la mejor etapa del ciclo. De la mano de la extrema sensualidad de sus piernas infinitas, y una mezcla de inocencia y delicado humor, Barreiro hizo desfilar por la frénetica estética del programa a todos los personajes que marcaron los años noventa, enamoró varias veces a Charly García y logró una inolvidable entrevista con el futbolista más grande de todos los tiempos, Diego Armando Maradona.



Durante sus siete años en el aire, El Rayo dejó entre otras cosas su sello propio en los preimpresos que le tiraban data al espectador sobre lo que venía o se decía en el programa, su estética inigualable y una especial atención en la belleza de sus conductoras, transformándose en parte importante de un proceso de cambio iniciado por una televisión que, arrastrada por el efecto glamour de las luces y la pizza con champagne de los años noventa, comenzaba a sacarse el rígido frac para darle lugar a un estilo desenfrenado que llegaba para quedarse.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Googleame, Googleate



Por Claudio Sebastián Pronesti

Como una simple propuesta, De Los 90s, te propone esta vez hacer un viaje en red que nos llevará hasta 1998. La consigna es simple y tiene forma de pregunta: ¿Cuáles eran las palabras más fácilmente asociadas a Internet por aquel año?

Seguramente las conexiones gratuitas vía teléfono dominaban la escena de la mano de Fullzero, Alternativa Gratis (propaganda del gran Lalo Mir mediante), Tutopía y los primeros años de Fibertel. A todos ellos podemos sumarles el mail de Yahoo y el ICQ, obteniendo de esta forma algunos de los términos que serán las principales respuestas de cualquier humano que haya tenido contacto con una PC durante la última parte de la década emblema de la Internet.

Pero, ¿no falta una palabra en este listado noventoso? Sí, faltan seis letras que desde el día de su nacimiento, un 27 de Septiembre como hoy pero de 1998, dominan la escena de cualquier computador personal del mundo: G-O-O-G-L-E, o simplemente, el motor de búsqueda en Internet más usado del planeta tierra.

Un poco de historia.

En la primavera de 1995, Sergey Brin (23 años entonces) y Larry Page (24), cofundadores de Google y actualmente presidente y CEO, se conocen en un acto que la Universidad de Stanford organiza para los candidatos de su Doctorado en Informática. Tras una serie de coincidencias y la aparición de nuevos contactos – tal el caso de Andy Bechtolsheim, cofundador de Sun Microsystems y vicepresidente de Cisco Systems - estos dos chicos listos deciden dar el gran salto y fundan GOOGLE INC.

Al momento de su creación, la empresa contaba con tan sólo 3 empleados, y la cifra se amplío a 8 un año después. En la actualidad, cuenta con más de 20 mil empleados, cotiza en bolsa, recibe cerca de 18 mil millones de consultas por año y se convirtió en la marca más valiosa del mundo, superando a empresas emblemáticas como Microsoft, General Electric y Coca-Cola.

Además del famoso buscador, GOOGLE INC. cuenta con otra serie de productos tales como Gmail, Google Earth, Google News, Google Video, Picassa, Blogger, Google Maps y Youtube, la más famosa página de videos del ciberespacio, adquirida en 2006 por Google a cambio de 1.650 millones de dólares. Actualmente Google está trabajando en varios proyectos para aumentar el número de usuarios de Internet, y facilitar los recursos para que éstos puedan acceder a la red, destacandosé el proyecto "PC de 100 dólares".

Así que amigo noventoso, ya estás avisado: el célebre buscador cumple hoy 11 años de vida.
En épocas de banda ancha, Internet móvil y otros avances tecnológicos que sólo podíamos imaginar en las mejores películas de ciencia ficción, seis letras dominan la net. ¿O acaso alguien duda a esta altura de que aquel salto dado por Brin y Page, aquellos dos niños listos de la universidad de Stanford, cambió para siempre a la Internet?

miércoles, 16 de septiembre de 2009

El secreto... de sus éxitos

Por Claudio Sebastián Pronesti

Un 16 de septiembre como hoy, pero de 1999, se estrenó en Argentina “El mismo amor, la misma lluvia”, primera película de una de las duplas más exitosas de la historia del cine nacional: Ricardo Darín y Juan José Campanella, quienes en la actualidad brillan en las pantallas locales de la mano de “El secreto de sus ojos” (2009), un tanque industria argentina que ya superó el millón de espectadores.

Situada en la Argentina post-retorno de la democracia, en “El mismo amor...” Campanella retrata la historia de Jorge (Darín) y Laura (Soledad Villamil), dos jóvenes enamorados que sufren una serie de encuentros y desencuentros durante las décadas del `80 y `90, excusa perfecta para que el director recorra a través de ellos parte de la historia argentina de aquellos años: fin de la dictadura militar, Guerra de Malvinas, caída del gobierno de Raúl Alfonsín, Menemismo y otras yerbas.

Pensada por el propio Campanella como el puntapié inicial de una trilogía que se completó más tarde con “El hijo de la novia” (2001) – film multipremiado, nominado al Oscar como Mejor Película Extranjera de ese mismo año - y “Luna de Avellaneda” (2004), la cinta marcó el comienzo de la unión del aclamado cineasta con uno de los mejores actores argentinos de los últimos tiempos, Sir Ricardo Darín.


El elenco se completa con los inolvidables Ulises Dumont y Julio de Gracia, y las destacadas actuaciones de Eduardo Blanco (otro actor fetiche de Campanella), Alicia Zanca y un joven Rodrigo de la Serna.


Si la viste, te invitamos a que la recuerdes con nosotros.
Y si no la viste, te la recomendamos.

lunes, 7 de septiembre de 2009

Gilda: a 13 años de su muerte

Por Claudio Sebastián Pronesti

La cumbia, ese género muchas veces desvalorizado por la gente bien que sin embargo se encargó de bailarla en cuanto casamiento, fiesta de quince o boliche de moda hubiera, explotó en la década del noventa como el fénomeno musical de aquellos años.

“La Ventanita” de Daniel Agostini, la esquiva “Violeta” de Alcides, la “Tonta” de Comanche y el misterio nunca revelado de “¿Qué tendrá el petiso?”, del inagotable Ricky Maravilla, fueron algunos de los temas que más sonaron por aquellos años.

En medio del éxito de tantos hombres de pelo largo que enamoraban a chicas y no tan chicas, la voz femenina de Miriam Alejandra Bianchi, más conocida como Gilda, se instaló hasta el día de su muerte, un 7 de septiembre como hoy pero de 1996, como la fémina más famosa de la bailanta.

De profesión maestra jardinera y con un Profesorado de Educación Física colgado en la pared de su casa, Gilda comenzó su carrera en el medio luego de que se enterara, aviso del diario mediante, que un grupo musical estaba buscando vocalistas.

Su inconfundible voz y su carisma arrollador, la depositaron en poco tiempo en la cima de la música bailantera, convirtiéndose en la primera mujer que logró un éxito similar o aún mayor que los cantantes masculinos que hasta allí habían dominado el mercado.

Entre sus grandes éxitos pueden anotarse “Fuiste”, “No me arrepiento de este amor” y el premonitorio “No es mi despedida” (compuesto sólo algunos días antes de su muerte), marcaron para siempre una trayectoria inolvidable que, a 13 años de su muerte, será próximamente llevada al cine de la mano de la actríz uruguaya Natalia Oreiro.




lunes, 31 de agosto de 2009

El llanto de uno, el dolor de millones

Por Claudio Sebastián Pronesti


“Me cortaron las piernas” dijo, sentado frente a una pequeña mesa de vidrio y ante las cámaras de Canal 13, que retrataban cómo los ojos de un hombre hacían llorar a millones de otros hombres – y también mujeres – a miles de kilómetros de distancia.

No le hizo falta utilizar palabras bellas ni oraciones repletas de poesía. Su verba siempre había estado más ligada a lo popular que al buen castellano que muchos le reclamaban, en sus dichos y en su forma, en su andar arrogante de pecho inflado que lo hizo llegar – talento mediante - a lo más alto del deporte más jugado y comentado del mundo.

Entre los sucesos más importantes de aquél año 1994, pueden destacarse la Reforma Constitucional que le permitió – un año más tarde - la reelección al por entones presidente Carlos Menem, el atentado a la sede de la AMIA que dejó un saldo de 85 muertos y los campeonatos obtenidos por Independiente y River Plate en el fútbol doméstico.

Pero sin dudas, aquella imagen de Diego Maradona tras conocerse la sanción por doping positivo que lo dejaba afuera del Mundial de Fútbol de los Estados Unidos, quedó grabada a fuego en la memoria de todos los argentinos. Días antes, tras el triunfo ante Nigeria por 2 a 1, el Diez se había retirado exultante hacia una (¿azarosa?) prueba de doping que lo tuvo como protagonista, llevado de la mano por una ignota enfermera rubia que tras miles de repeticiones televisivas, quedó en la historia del deporte argentino.

“Se detectó efedrina, norefedrina, seudoefedrina, norseudoefedrina y metaefedrina, cinco sustancias químicas que tienen efectos estimulantes, y ayudan a perder peso, en el control antidoping a Diego Armando Maradona, tras el partido contra Nigeria”, fueron las palabras del vocero de la F.I.F.A., y aunque se intentó una defensa del astro, no hubo caso: Diego afuera del Mundial, 18 meses de suspensión y el equipo de Basile se quedó sin su capitán.

Días después, la Selección Argentina cayó 3 a 2 frente a Rumania por los Octavos de Final, dejando la sensación de que estaba para más, que era superior a todos los demás, pero claro, si dentro de la cancha estaba Maradona. Sin Pelusa, se acabó el Mundial, que fue ganado posteriormente por un Brasil opaco que no desplegó nada de magia.

Fue la última imagen oficial de Diego con la albiceleste. Atrás quedaba un glorioso pasado como Campeón Mundial Juvenil en Japón 1979, la Mano de Dios y el gol de los sueños en la mítica Copa del Mundo de México 1986 con Bilardo y Cía., la convocatoria de Basile para el repechaje clasificatorio ante Australia cuando el Diez estaba más cerca del retiro que de las canchas, y la estampa de mejor jugador de todos los tiempos.

Los años noventa marcaron, entre muchas otras cosas, el final de la carrera profesional de Diego Armando Maradona en la selección argentina, y sin dudas, aquél 1994 quedará grabado para siempre en la memoria de un pueblo futbolero que fue testigo y lloró, frente al televisor de turno, por la caída del héroe de Villa Fiorito, en un día de piernas cortadas y corazones rotos.