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viernes, 11 de septiembre de 2009

María Soledad Morales, 19 años depués

Por Julieta Roffo

Hace exactamente 19 años, el 11 de septiembre de 1990, los diarios de mayor circulación del país publicaban la noticia del asesinato de una joven de 17 años ocurrido a pocos kilómetros de la capital de Catamarca. María Soledad Morales había sido encontrada, golpeada y – luego corroborado por la justicia – violada en un descampado de la ruta nacional 38.

María Soledad había salido de su casa la noche del 7 de septiembre para asistir a un baile del colegio, en el que se recaudaría plata para el viaje de egresados. Según testigos, se retiró de allí con Luis Tula y no volvió a saberse de ella hasta que se cuerpo fue encontrado el día 10. Los peritos forenses determinaron que había sido asesinada el 8, luego de ser violada por entre dos y cuatro personas quienes, además, le suministraron una dosis letal de cocaína que le provocó la muerte.

Desde que se conoció la noticia, el impacto en la sociedad fue acrecentándose. El jueves 13 de septiembre, las compañeras de colegio de María Soledad, junto con la Hermana Martha Pelloni, organizaron la primera de las tantas Marchas del Silencio, en reclamo del esclarecimiento del caso. La convocatoria y la difusión en los medios fueron cada vez mayores.

Las implicancias políticas no tardaron en llegar, y desnudaron el irregular funcionamiento de las instituciones – con tintes feudales - de la provincia: Guillermo Luque, hijo del en ese entonces diputado nacional Ángel Luque, fue enseguida vinculado con la muerte de la joven. Los “hijos del poder”, como se denominó a los chicos provenientes de las familias más renombradas de Catamarca, fueron apañados por la policía y el gobierno provincial a cargo de Ramón Saadi.

El 17 de abril de 1991, la tensión que el crimen había generado entre la población de la provincia y el poder central, que sólo entorpecía las investigaciones, obligó al entonces Presidente de la Nación, Carlos Menem, a concretar la intervención federal de Catamarca.

Elías Morales y Ada Rizzardo de Morales, los padres de María Soledad, encabezaron los reclamos de justicia, acompañados siempre por la Hermana Pelloni y las compañeras de colegio de su hija. El caso se convirtió en el primero de los que lamentablemente sacudieron a la sociedad argentina en la década de los 90, durante la cual se repitieron los vínculos entre el poder y la muerte. Su repercusión fue tal que en 1993 el cineasta Héctor Olivera estrenó El caso María Soledad.

El 28 de febrero de 1998, luego de numerosas denuncias de encubrimiento, la caída del gobierno de Saadi, la pérdida de la banca de Ángel Luque y un juicio frustrado, se conoció el fallo de la Justicia: Guillermo Luque, quien escuchó la sentencia llorando, fue condenado a 21 años de prisión por violación y asesinato y Luis Tula, juzgado por participación secundaria en el crimen, recibió 9 años de cárcel como condena. Hugo “Hueso” Ibáñez y Luis “El Loco” Méndez, amigos de Luque, fueron detenidos por ser considerados coautores, al haber participado de la reunión en la que María Soledad había muerto siete años y medio antes.

La familia Morales recibió un resarcimiento de 250 mil pesos y la promesa de que se investigarían las maniobras de encubrimiento.

Los Morales, hoy

19 años después y a punto de cumplir los 61, Ada Morales recuerda esos días con entereza, pero siempre con dolor. Tiene seis nietos: los que ya hablan le dicen “Mami” y, a veces, le preguntan por qué Luque mató a Sole. Y ella no sabe qué contestarles. “Es una pregunta sin respuesta”, dice.

Asegura que las pruebas del caso fueron descuidadas, que hasta se lavó el cuerpo de su hija y que el encubrimiento de esos días no fue resuelto, y que por eso los Morales no están conformes con la condena.

“No entiendo por qué me impidieron ir a la morgue, era mi hija, yo quería verla, tocarla, y no me dejaron”, lamenta, y en su pedido de Justicia arriesga una autocrítica: “Elías y yo, aunque fuéramos solos, tendríamos que haber insistido todos los jueves”.

Testimonios de Ada Morales

La sentencia

La condena de Tula y Luque by noventosos

El 8 de septiembre de 1990

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El valor del silencio

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19 años después

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