Pensá en algún programa infantil de los 90. Ahora pensá en un programa de actualidad -sí, la de los 90-. Ahora pensá en uno de entretenimientos. Seguramente, nuestra entrevistada de hoy estuvo en alguno de ellos.
Daniela Fernández empezó su carrera televisiva como bailarina en la obra Vivitos y coleandocon Hugo Midón. Desde ese entonces recorrió los 90 de punta a punta en programas que nos marcaron a todos los que crecimos en esa época. Después de Vivitos y coleando fueron Fax, 360, Colores, Reina en Colores, Nico, Decime cuál es tu nombre, Patas para arriba y Locos por el fútbol. Así, supo convertirse en una cara infaltable dentro de todo recuerdo noventoso, ya sea acompañando o al frente de un programa. En 1995 se llevó el Martín Fierro Revelación por el exitoso móvil de Nico, que llegaba a reunir a miles de personas en cada barrio de la ciudad. En la escuela de danza y comedia musical que encabeza -El Centro-, recibió a Delosnoventas y nos habló del pasado y la actualidad de su carrera y la televisión.
A principios de los noventas, cuando estar por Juntos por Telefé era muy bueno y el Canal 9 de la palomita del Zar Alejandro Romay era todavía uno de los “grandes” de la televisión argenta, dos jóvenes tan distintos como magnéticos se debatía a duelo durante seis de los siete días televisivos de la semana.
Parados desde un comienzo en las antípodas, Marcelo Tinelli y Mario Pergolini nunca se quisieron demasiado. Un poco por ser distintos entre si, y mucho también por ser ambos funcionales a una polémica que los beneficiaba a los dos, durante aquellos tiempos – y aun hoy – el chico bueno del canal de las pelotas, y el rebelde de la pantalla del 9, comenzaron uno de los duelos mas famosos de la historia de la televisión argentina.
De un lado, Tinelli encarnaba al gomazo familiero querido por las madres y amigo de las buenas costumbres que aún perduraban de los años ochenta: era el “niño bueno” de la televisión, y de la mano de su “Ritmo de la Noche”, acaparaba el rating de la noche de los domingos, luchando mano a mano por el liderazgo de la pantalla contra el tanque de Canal 13, “Fútbol de Primera”, que por aquellos años gozaba de la libertad de “secuestrar los goles hasta los domingos hasta las 22 horas”, tal como rezó la presidenta Cristina Fernánndez de Kirchner cuando dictaminó el “Futbol para Todos” de estos tiempos.
Por su ciclo, pasaron artistas de la talla de Xuxa, Ricardo Montaner, Luis Miguel, el “Puma” José Luis Rodríiguez y todo tipo de estrellas melódicas de la época, aunque también fueron participes Charly Garcia, Mercedes Sosa, Gustavo Cerati y hasta los internacionales Boy George y los Duran Duran.
Entre los hitos del programa se recuerdan la visita del por entonces joven e ignoto Ricky Martin, quien debuto en los escenarios argentinos en el programa del cabezón más famoso y la caótica actuación de POISON, destrucción de la escenografía mediante.
Del otro, Pergolini encarnaba al chico malo, el rebelde al que todas las madres querían lejos de los dormitorios de sus hijas. Parado en la vereda rocker de los domingos, desde su “Hacelo x Mí” sonaban bandas del rock argentino como ATTAQUE 77 (quien dio nombre al programa con su tema homónimo), aunque nadie olvida la visita de ROXETTE.
Casi veinte años después, y lejos de aquellas noches de domingo que servían de bonus track para que ambos – sobre todo Mario – desplegaran toda su verba contra el otro más allá del debate que de lunes a viernes sostenían desde “VideoMatch” y “La TV Ataca” (noventosos, estos ciclos quedan para otro posteo, tranquilos), tanto uno como el otro se transformaron en exitosos empresarios de la televisión.
Tinelli sigue liderando la pantalla con todo tipo de formatos que incluyen baile, canto, enanos, niños y demás, en tanto que Pergolini eligió retirarse en 2008 de la televisión tras varias temporadas al frente de “Caiga Quien Caiga” para dedicarse a su verdadera pasión, la radio. Sin embargo, cada tanto se siguen cruzando en duelos verbales que alimentan la vieja pelea del chico malo versus el chico bueno. Aquí, algunas muestras…….que lo disfruten.
Octubre de 2009, bastó un simple “hola” de Leonardo Greco para que mi mente retrocediera casi veinte años en dos segundos y me situara en el living de mi casa, donde se ponía la mesa mientras yo me instalaba frente al televisor sin intención de moverme durante un buen rato: era la hora de El mundo de Disney.
En 1990, el programa comenzó como una idea de Gustavo Yankelevich, con formato propio, presentando material exclusivo de Disney –tanto el antiguo como el más novedoso- y conducido por un locutor de grandes bigotes y cara desconocida, aunque su voz ya contaba con presencia en la TV y con un Martín Fierro por su trabajo radiofónico. Leonardo Greco, quien le había prestado su voz a Pelín – el oso koala amarillo que secundaba a Flavia Palmiero en La ola está de fiesta- ahora se sentaba detrás de un escritorio sin más compañía que muñecos de personajes de Disney y a la espera de que el formato ideado por Gustavo Yankelevich diera resultado.
“Gustavo Yankelevich estaba por segunda vez en la dirección artística de Canal 11, esta vez ya siendo una empresa privada llamada TELEFE. Pensó una fórmula que sea importante para un horario en el que en todos los canales daban lo mismo: noticias. Y decidió ofrecer otra opción, una opción para el niño, que a esa hora todavía tenía el dominio del control remoto. Al primer día El mundo de Disney empezó a ganarles a todos los noticieros y después ya eran palizas de 32, 35 puntos de rating”, recuerda Greco en uno de los estudios de Magazine, canal en el que ahora trabaja como panelista de Yo amo a la TV.
El éxito de El mundo de Disney fue inmediato porque su público terminó siendo un poco más amplio que el que inicialmente se pensó: los grandes también lo miraban. Greco enumera: “Se juntaban el abuelo que lo veía de chico en el cine, más el papá que lo veía cuando yo lo veía los domingos a las siete de la tarde, Disneylandia, con la conducción de Walt Disney, más los chicos, que recién lo descubrían”. Claro, nada de esto fue casual. Además de presentar los clásicos dibujos y películas de Disney y armar especiales en fechas como el día de los enamorados, el mundo de Disney traía por primera vez a la Argentina series como Dinosaurios y Blossom.
Cuatro meses después del lanzamiento de El mundo de Disney por TELEFE, Walt Disney Company quiso saber de qué se trataba un programa que ponía al aire sus producciones sin seguir el clásico formato Disney. Greco recuerda: “La cosa era que había un distribuidor que compraba ese material de Disney y lo podía poner donde quisiera. Ellos vinieron y vieron. Se encontraron con tal éxito, con un programa que devolvía a Disney a la Argentina, que mejor no tocarlo. Disney entonces colaboró con nosotros para que el envío salga bien, nos abrió las puertas de los parques, hicimos una sociedad maravillosa”.
Más que la infinidad de viajes y los innumerables puntos de rating, el recuerdo más valioso para Leonardo Greco es la reacción de los chicos: “Había un encanto especial al que yo no estaba acostumbrado. No había trabajado para chicos, excepto esa vez con Flavia pero era por interpósita persona: abrazaban a Pelín -dentro del cual había una bailarina-, pero me veían a mí por la calle y no era nadie. En este caso sí, me reconocían, era muy grato, era muy tierno, me traían cartas, me preguntaban cosas. Porque además me veían en los parques, que yo interactuaba con los personajes, y me preguntaban por ellos, les mandaban mensajes. Después, a nivel padres, mucho respeto, mucho cariño”.
A pesar de haber dejado de trabajar para el público infantil hace tiempo, Leonardo Greco describe como “un sueño” poder volver a hablarles a los más chicos: “Me encantaría. Y mostrar todas las cosas que nos rodean más allá de la Play Station. Hay un montón de cosas en este planeta que son lindas de ver, de saber que están”. Proyectos, por ahora dos programas en Gambling TV –uno de truco y uno de pool- y una idea que da vueltas en su cabeza y que algún día puede llegar a ver la luz: “Poder presentar nuevamente en televisión abierta algunas cosas de Disney que no están, casi como una promoción del Disney Channel, pero ya con mis hijos, que sean dos generaciones. Yo puedo hacer un enunciado, pero que ellos cuenten con el idioma que tienen los chicos lo que estamos por ver. ¡Y somos otra vez los Greco jodiendo a la gente!”
Vinimos a rememorar lo que dejó la década del 90. Lo bueno. Lo malo. Lo fugaz. Lo eterno. Lo que los delineó. Y lo que nos delineó a nosotros, y a vos, noventoso, también.