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domingo, 22 de noviembre de 2009

Lo que viene en De Los Noventas

Esta semana no te pierdas la cobertura especial de la vuelta de Vilma Palma e Vampiros.
El retorno de un clásico de nuestra década, en el Blog más Noventos de todos!
Y para ir poniéndonos a tono, les dejamos uno de los mayores éxitos de la banda: Auto Rojo.


lunes, 16 de noviembre de 2009

Nuevos y efímeros radicales

Por Verónica Fernández Ceriani

No, no se trató de una agrupación política, aunque en sus letras se reflejaban críticas sociales y en especial contra las corporaciones. New radicals (Nuevos radicales) fue una banda que surgió en 1998, encabezada -y básicamente conformada completamente- por el cantante, productor y compositor Gregg Alexander. Los demás miembros nunca fueron estables y por los escenarios en los que se presentaban desfilaron infinidad de guitarristas, bateros, bajistas y tecladistas. La formación con la que se grabó su primer y único disco, Maybe you’ve been brainwashed too (Tal vez a vos también te lavaron el cerebro), estaba integrada por Paolo Degregorio (guitarra y sintetizador); Allessandro Allessandroni (cuerdas); Greg Phillinganes, Richard Knowles, Paul Gordon, Mitch Kaplan (piano); John Pierce, Lance Morrison, Dan Rothchild (bajo); John Freese, Gary Fergusson, Josh Freese, Stuart Johnson, Tal Bergman, Matt Laug (batería); Juliet Prater, Richie Podler, Lenny Castro (percusión) y Danielle Brisebois (coros).



Como un nuevo ejemplar de one hit wonder, New radicals saltó a la fama con el tema You get what you give (Obtenés lo que das), que entre otras cosas llamaba a los adolescentes a tener un sueño, criticaba al capitalismo y les pegaba palos a músicos como Courtney Love, Marilyn Manson, Beck y Hanson, acusándolos de personajes marketineros y comerciales, y amenazándolos con “patearles el culo”. El éxito de You get what you give llevó a New radicals a la cima de los charts mundiales y a hacer tours por Estados Unidos y Europa. El tema Someday we’ll know fue el siguiente paso de un camino que ya había llegado a su fin, ya que New radicals dejó de existir justo después de rodar el video para este segundo single.








Fue menos de un año después del lanzamiento de la banda. Dejando a sus fans con una pobre colección de un único CD –claro, en los 90 no existían tantos DVD musicales con conciertos, videos y backstages para rellenar las estanterías-, Alexander decidió separarse del grupo, lo que era lo mismo que disolverlo, ya que New radicals era él. Así se hicieron realidad los rumores que hablaban de la separación después de algunos conciertos cancelados en Atlanta –Estados Unidos- y en Reino Unido. El bajo perfil y la personalidad tímida y sosegada de Alexander fueron las características por las que, dijo, no aguantó el ritmo de las giras, ni dormir tres horas en una cama distinta cada noche, ni el acoso de la prensa. New radicals fue el segundo intento del cantante de subirse a los escenarios y a la fama, pero al igual que la primera vez – seis años atrás como solista– no pudo contra la vorágine del protagonismo musical y decidió dedicarse de lleno a la producción y composición para otros artistas.


Así fue que Gregg Alexander se quedó oficialmente pelado –rasgo que para la época de New radicals se había acentuado profundamente contrastando con la melenita de 1992-, y acompañó desde su estudio a artistas como Santana, Sophie Ellis Bextor, Rod Stewart, Boyzone y Geri Halliwell. Su talento musical lo ayudó a cruzar fronteras idiomáticas y a trabajar también junto a muchos artistas españoles. El más conocido fue Enrique Iglesias, para quien compuso y produjo en su disco Seven. Para muchos de estos trabajos, el ex líder de New radicals dejó de lado su nombre artístico número uno y adoptó el seudónimo Alex Ander para alejarse todavía más de los googleos y permanecer en el anonimato.

Hoy es un misterio dónde está y qué está haciendo Gregg Alexander, o Alex Ander, o Gregory Aiuto –tal como lo bautizaron sus padres en 1970-. Hasta hace tres años el compositor tenía una página web para mostrar e informar sobre sus trabajos, pero ya no existe. Ni hablar de Twitter, Facebook o MySpace, en los que solo pueden encontrarse tributos de fans, páginas que se preguntan “¿Dónde está Gregg Alexander?” o sitios de seguidores del artista, cuyas últimas actualizaciones, en su mayoría, datan de 2007. Sin embargo, el legado que dejó New radicals, un solo tema, You get what you give, todavía sigue vigente musicalizando películas y publicidades. El ejemplo más reciente fue en Argentina, cuando no parábamos de escucharlo en cada promo de la marca de telefonía celular Movistar, durante 2008 y parte de este año.



miércoles, 4 de noviembre de 2009

ABARAJAME ESTA BANDA NENA

Por Claudio Sebastian Pronesti
La escena es la siguiente: son las siete de la mañana, estoy en la puerta del colegio secundario y faltan apenas minutos para entrar a otra dura jornada de segundo año en el “Remedios de Escalada de San Martín” del barrio de Flores. Mi amigo Paulo llega con sus auriculares puestos y mientras pega saltos – sí, eso no era caminar gente, eran saltos – alcanzo a escuchar algo de lo que viene murmurando, inentendible, raro, pero sin dudas lo suficientemente excéntrico como para llamar mi atención.

“Abarajame en la bañera, abarajame en la bañera”, ¿lo que?, “te digo y te repito, conmigo no te metas, mi click está creciendo alrededor del planeta, abarajame en la bañera, abarajame en la bañera nena”. Ah no no, este pibe se dio vuelta o está siendo víctima de una posesión no digo demoníaca, pero por ahí anda.


“Es Ilya Kuryaki & The Valderramas”, responde a mi pregunta sobre quienes eran esos que desde su walkman hacían agudizar mi oído más de lo normal, y sin darme cuenta, desde ese momento fui uno más de la tribu que daba saltos por la calle y movía sus manos como repartiendo cartas en el aire. CHACO (1995), tercer álbum de la banda integrada por Dante Spinetta (voz y guitarra) y Emmanuel Horvilleur, fue el punto de quiebre para este dúo de soul, funk, música alternativa o rock fusión (recibieron todas esas denominaciones) que durante la primera mitad de los noventas se animó a innovar a través de una estética particular, tan ajena al típico rocker argentino.

VERSUS (1997) trajo nuevas letras y un sonido más pop que la placa anterior, y canciones como “Jugo”, “Expedición al Klama Hama” o “Discovery Buda” no tardaron mucho en copar los ranking de las principales radios. Atrás habían quedado los poco difundidos FABRICO CUERO (1991), y HORNO PARA CALENTAR LOS MARES (1993), aunque de “FABRICIO…” el tiempo se encargó de rescatar otro hit, “Es tuya Juan”.

Dos años después, LECHE (1999) fue quizás su último trabajo en estudio que supo mantener la impronta de aquellos chicos que a comienzos de la década abarajaban sus manos y hacían saltar gente por las calles a las siete de la mañana. “Latin Geisha”, primer corte de difusión de la placa, marcó el último eslabón en la cadena de rock y raros peinados nuevos que los Kuryaki había impuesto años atrás.

Antes de la separación del grupo tras 11 años juntos, hubo un disco más: KURYAKISTAN (2001), con algunas reversiones de los mejores temas. Tiempo después, Emmanuel Hourviller logró imponerse como solista inclinándose por el pop, mientras que Dante Spinetta sigue en la rama experimental, aunque mechando algunas participaciones en discos de otros artistas, tal como lo hizo con Julieta Venegas.

La escena es la siguiente: es 1995 otra vez, son las 14 horas de un día cualquiera, y mientras mi amigo se va saltando con su walkman puesto, yo encaró hacia el Musimundo más cercano y adquiero - por una módica suma – mi primer disco de los Kuryaki. Ya nadie podrá decir que no sé mover mis brazos.

viernes, 23 de octubre de 2009

Es parte de la religión

Por Julieta Roffo

El 22 de diciembre de 1991 Charly García tocó en el Estadio Ferro, regalándole a más de 25 mil personas una seguidilla de temas impresionante, en un show en el que Fito Páez, Mercedes Sosa y unos incipientes Illya Kuryaki fueron sus invitados.

Charly cerraba un año marcado por su internación en una clínica de rehabilitación, por eso subió al escenario en ambulancia, y por eso la banda que lo acompañó (formada por Hilda Lizarazu, Fernando Samalea, Fabián Von Quintiero a.k.a. El Zorrito, Fernando Lupano, el Negro García López) fue bautizada "Los Enfermeros".

Hoy, día de su cumpleaños número 58, el dueño del talento musical más grande del rock argentino, vuelve a los escenarios del país - ya tocó en Perú y Chile - en el Estadio Vélez. Otra vez, después de internación, desintoxicación, rehabilitación y demás ciones que lo alejaron de su público durante un buen tiempo, y en medio de una expectativa gigantesca.

Varios de Los Enferfermeros lo van a acompañar, seguramente habrá invitados y probablemente, dentro de 20 años, un grupo de nostálgicos describirá esta noche en algún medio no inventado aún.

Mientras esperás que se hagan las 21, podés bajar el recital de 1991 de acá y ver varios videos acá.

"La vuelta del teacher, para siempre", dijo Fito Páez aquella noche, después de tocar nada menos que Peluca telefónica y No se va a llamar mi amor junto a García. Que así sea.

Say no more.

martes, 6 de octubre de 2009

Al lado de la puerta del infierno

Por Julieta Roffo


No, no nos convertimos en un blog renacentista. No vamos a hablarte ni de La República de Platón, ni de La Política de Aristóteles, ni de La Escuela de Atenas, el fresco imponente que Rafael perpetuó en una de las salas más visitadas de los Museos Vaticanos, en Roma.

Pero, noventoso, ¿no hay nada que te llame la atención en la pintura? ¿Un detalle que te haga volver al futuro, desde el siglo XVI hasta hace unos pocos años, no más? Te lo marcamos para darte una pista... ¿No te suenan ese muchacho tomando algunos apuntes y ese hombre, apoyado en esa columna jónica / dórica / corintia, chusmeándolo?


El doblete Use your illusion I y II, discos que los Guns N' Roses editaron en 1991, es la respuesta al enigma.

Un poco de historia

La banda californiana compuesta originalmente por Axl Rose - que esta cronista escuchó definir como "el único colorado que calienta" -, Slash, Izzy Stradlin, Duff McKagan y Steven Adler, ya se había posicionado, desde la salida de Appetite for destruction en 1987, en el mainstream de la música, primero norteamericana, luego mundial. De hecho, el primer trabajo de los Guns N' (fuckin') Roses, que incluía hitos como Welcome to the jungle, Sweet child o'mine y Paradise city es, luego del de los míticos Led Zeppelin, el disco debut más vendido de la historia.


En 1988 llegaría GN'R Lies, y en medio de giras propias o como soportes de bandas como los Rolling Stones, los 90's encontrarían al grupo con varios de los requisitos rockeros cumpliéndose: algunos arrestos, un par de escándalos televisados que derivarían en una disputa con MTV, ingresos a programas de desintoxicación y el reemplazo de algunos miembros por otros, como la llegada de Matt Sorum, que ocupó el lugar de Adler en los platillos.

UYI I y II, un emblema de los noventas

El 17 de septiembre de 1991, luego de varios meses de grabación y edición, salieron a la venta los Use your illusion, que se mantuvieron en el 1º y 2º puesto de los charts de ventas mundiales durante 108, sí, 108 semanas, y que vendieron, entre los dos, más de 40 millones de copias en todo el planeta, convirtiéndose en dos álbumes fundamentales, no sólo de la década, sino de la historia del rock internacional.

Sin abandonar el hard rock que los caracterizaba desde sus inicios, los Guns se permitieron incluir elementos de blues, de country y hasta de música clásica en sus nuevas placas. November rain, Don't cry y Estranged son los temas que más popularidad cobraron y que dieron un lugar a la banda en ámbitos ajenos a los que estaban acostumbrados, ampliando su público.


En el disco I - caracterizado por un sonido más pesado, mientras que el II es más suave y melancólico - se incluye un cover de Live and let die, el tema que Paul McCartney, junto aWings, había popularizado en la banda sonora del film homónimo de James Bond. En el II, hay una ya famosa versión de Knockin' on heaven's door, escrita en 1973 como la anterior, pero por Bob Dylan.

“Es una cachetada revitalizante ante el reinante fascismo de la perfección de estudio”, dijo la crítica de Rolling Stone sobre un trabajo que, además, contó con importantes invitados, entre los que destacan Shannon Hoon (Blind Melon) y Alice Cooper.

Get in the ring, motherfucker

Ese fue el nombre con el que los Guns N' Roses bautizaron a la gira de presentación de los Use your illusion. Entre el 24 de mayo de 1991 - antes del lanzamiento de los discos, que había sido postergado - y el 17 de julio de 1993, la banda se presentó 192 veces en 27 países distintos, ante un total de 7 millones de seguidores. Recorrió, en varias ocasiones compartiendo el tour con Metallica, los Estados Unidos, Europa, Asia, Oceanía ySudamérica, donde decidió realizar su última presentación en vivo - con la formación histórica - en el Estadio de River.

Aunque no eran idénticos, los shows de la gira - que incluían antológicos solos del hombre-de-la-galera - solían empezar con Welcome to the jungle, It's so easy o Nightrain, y terminaban generalmente con Paradise city. Contaron con bandas como Soundgarden, Faith no more y Smashing Pumpkins como soporte y en varias ocasiones interpretaron covers de los Misfits, de los Rolling Stones y de John Lennon.

Las demoras, los shows cancelados, los conflictos internos, la "conducta rockera" de los californianos, les generó críticas negativas de la prensa y la excesiva precaución de algunos de los países que los recibieron.

En la Argentina

5 y 6 de diciembre de 1992 fueron las fechas elegidas para la presentación de la banda en la Argentina. El país no fue ajeno a la dureza con la que se venía "previniendo" la presencia de los Guns N' Roses en Sudamérica (la volanta del titular despeja todas las dudas). Algunos incidentes en Bogotá, Colombia, y el (falso) rumor de que los integrantes del grupo habían prendido fuego una bandera argentina en París fueron los disparadores de las críticas.

El entonces presidente Carlos Menem calificó de "forajidos" a los californianos y desalentó la asistencia a los recitales, que, sin embargo, fueron multitudinarios y contundentes. Se registraron, no obstante, dos incidentes alrededor de aquellas fechas en el Monumental: el primero fue el suicidio de Cynthia Tallarico, una joven de 16 años, fanática del grupo, cuyo padre - quien también se mató - le prohibió asistir al recital; el segundo fue la fractura - sobre el escenario - de tibia y peroné del incipiente Juanse, que junto a los Ratones Paranoicos fue uno de los soportes del show.

Volvieron a River el 16 y 17 de julio de 1993, para culminar la gira que para ese entonces había cambiado su nombre a Skin N' Bones Tour. La noche del 17, ante 80 mil personas, el concierto incluyó un set unplugged y se convirtió en el último recital de los Guns N' Roses con sus integrantes tradicionales, cobrando un valor muy especial en la historia de la banda.

Noventoso, ya sabés, en tu batea no pueden faltar los Use your illusion. Así que conseguite un boxer con la bandera británica, una pollera escosesa, un inolvidable meneo de caderas y escuchalos bien fuerte... Y si no los tenés, bajalos de acá:

http://www.taringa.net/posts/musica/2166865/guns-and-roses-[use-your-illusion-1-y-2]-(-en-un-link-).html


Agradecimiento especial al hiper-noventoso Martín Filipić, de http://cuatrodepunta.blogspot.com/

lunes, 7 de septiembre de 2009

Gilda: a 13 años de su muerte

Por Claudio Sebastián Pronesti

La cumbia, ese género muchas veces desvalorizado por la gente bien que sin embargo se encargó de bailarla en cuanto casamiento, fiesta de quince o boliche de moda hubiera, explotó en la década del noventa como el fénomeno musical de aquellos años.

“La Ventanita” de Daniel Agostini, la esquiva “Violeta” de Alcides, la “Tonta” de Comanche y el misterio nunca revelado de “¿Qué tendrá el petiso?”, del inagotable Ricky Maravilla, fueron algunos de los temas que más sonaron por aquellos años.

En medio del éxito de tantos hombres de pelo largo que enamoraban a chicas y no tan chicas, la voz femenina de Miriam Alejandra Bianchi, más conocida como Gilda, se instaló hasta el día de su muerte, un 7 de septiembre como hoy pero de 1996, como la fémina más famosa de la bailanta.

De profesión maestra jardinera y con un Profesorado de Educación Física colgado en la pared de su casa, Gilda comenzó su carrera en el medio luego de que se enterara, aviso del diario mediante, que un grupo musical estaba buscando vocalistas.

Su inconfundible voz y su carisma arrollador, la depositaron en poco tiempo en la cima de la música bailantera, convirtiéndose en la primera mujer que logró un éxito similar o aún mayor que los cantantes masculinos que hasta allí habían dominado el mercado.

Entre sus grandes éxitos pueden anotarse “Fuiste”, “No me arrepiento de este amor” y el premonitorio “No es mi despedida” (compuesto sólo algunos días antes de su muerte), marcaron para siempre una trayectoria inolvidable que, a 13 años de su muerte, será próximamente llevada al cine de la mano de la actríz uruguaya Natalia Oreiro.




lunes, 31 de agosto de 2009

Smells like nineties spirit

Por Julieta Roffo

Nirvana, Vilma Palma y la Macarena, de Los del Río. Bittersweet Symphony, las boy-bands y El amor después del amor. Todos grandes hitos de la música, con base de operaciones en la década de los 90. Esa época en la que el CD hacía furor, y en Musimundo había que hacer cola.

De todo pasó, en el mundo, para que hoy recordemos discos, artistas y canciones de aquellos años maravillosos. En la Argentina, se consagraron las bandas de mayor convocatoria del rock, como La Renga y Los Piojos, y especialmente Los Redondos. Matador y Mal Bicho le dieron a Los Fabulosos Cadillacs su lugar en Latinoamérica y Fito Páez lanzó – en 1992 y para Cecilia - el disco que más se vendió en la historia del rock nacional. Fue la época de Gilda, de Ráfaga, de Red, de Green, de La ventanita del amor y de hits inolvidables como La Pachanga o Auto rojo, que aún hacen explotar a varios nostálgicos.

En Estados Unidos, en la ciudad de Seattle, se originó el movimiento grunge que no tardó en reclutar a miles de jóvenes uniformados con bermudas y camisas escocesas, y en cambiar la historia de la música. Aunque su ícono más reconocible es el disco Nevermind (1991) de Nirvana, incluyó a bandas como Alice in chains, Stone Temple Pilots, Soundgarden y Pearl Jam, la única que se mantiene unida desde aquella época.

Allí mismo, los Guns and Roses lanzaron su disco doble, Use your illusion (1991), y los Blind Melon vistieron de abejita a una niña de anteojos y algo gordita - cualquier semejanza con Little Miss Sunshine es pura coincidencia - para el videoclip de No rain, un himno noventoso por excelencia. Desde Canadá, Alanis Morissette hizo lo suyo, sobre todo desde la aparición de su disco Jagged little pill en 1995.

Radiohead, Oasis, Blur, Beck, The Cranberries y Roxette invadieron los escenarios europeos. Algunos duran hasta hoy, otros se han disuelto y hasta reunido para reconciliarse, y otros, dicen, se agarraron a piñas tras bambalinas hace unos días, y ahora sí, los Gallagher se separan. Pero… ¿Vos te vas a olvidar de Don’t look back in anger, de Paranoid Android, de Linger o de It must have been love? No, esas huellas noventosas están grabadas en nuestras memorias.


Como las boy-bands, que lideradas por los Backstreet Boys, y seguidas por N’Sync, Five, Westilfe y Take that enamoraron a millones de gritonas alrededor del mundo, y las llenaron de pósters, gorros, banderas y vinchas. O como los galancetes en español: Ricky Martin, Enrique Iglesias, Ricardo Arjona, Alejandro Sanz, que también cultivaron el llanto de varias quinceañeras.

De todo ha pasado, melodías dulces, duras, pegadizas, sin sentido o con letras de esas que te dejan pensando. Pero eso sí, la música de esta década no pasará desapercibida, y cada vez que suene Tractor amarillo, de Zapato Veloz, Mmmbpop de Hanson, Inundados de los Paralamas o Enter Sandman de Metallica… ya sabés de dónde viene. Y si te agarra la nostalgia bien fuerte, desempolvá el casette en el que grabaste los 40 principales y cantá bien fuerte, con la compañía de Fonito.